26.4.09

Punto calmo


Retroceder al punto calmo

cuando el alcohol no ardía en las sienes

cuando yo no había dicho que sí

cuando la tormenta solo amenaza

cuando el plato estaba aún sobre la mesa

cuando las palabras no inundaban el diván del psicólogo

cuando te preparás para la fiesta

cuando todavía quedan horas de luz

cuando el cáncer no se propaga

cuando todavía no lo razono

cuando íbamos palpándonos las manos, conociéndonos los párpados, danzándonos las pieles…

Y de repente,

pasa.

15.4.09

como gotitas...


Como gotitas

carmesí

Como gotitas

hechas aferradas al filo

Como gotitas muecas uñas rotas gotitas dulces que caen

insomnes

estallan en la baldosa sola, y riegan con su cuerpo la cocina cálida

que hierve aún algo

Como gotitas que en su silencio mustio

ahuyentan al gato sabio

Como gotitas

y el grito de la madre que ya no se escucha.

2.4.09

Ea, lobo




Sostengo con el índice y el pulgar el hilo bífido
que serpentea acariciando mis yemas,
creando nuevas líneas en mi mano.

El lobo de carbón me aúlla vos no estás bien.

No: tengo un hueso partido
El corazón vegetando
La razón desbordada
El ultraje de mí misma ah, no, lobo, yo no estoy bien.
Dame de tu voz de la piedra de tu nombre
De tu quehacer de tu sexo de tu vientre

Pero el lobo subió ya por el hilo
Hace muecas de no me alcanzarás y se pierde en la lejanía celeste.

Ea, lobo, ¿no vas a volver?

¿Y si dejo de sostener el hilo?
¿Te vas a caer?
¿Desde el cielo?
¿Para ser
la mancha que soy?





Imagen: Gastón Viñas