1.10.09

Auto-retrato con rasta y gato


De mi cabeza laberíntica crece la serpiente / sesea / se recoge para tomar impulso y asalta.

De mis manos surge la bestia asesina que roe la quietud del día con cálido ronroneo ancestral.

Soy el híbrido / el campo de batalla / el ring del combate mortal. Gane quien gane quedo yo en medio salpicada en la sangre de mis engendros como un dios aburrido que crea a sus criaturas para cercenarlas.

Del día funesto de la contienda final quedan mis manos sin bestia /mi cabeza sin serpiente /mi noche embebida en la nostalgia de un mutilarme ligero y seco.

De la guerra impuesta y el amor sucinto en mi mirada surge la imagen que se inmola en estas letras /inútiles/ sin imagen.

1 comentario:

  1. Mejor que decir es hacer....
    diria el general...
    Rajesè de q le salpiquen el vestido de sangre!
    Corramos por un drink buena onda...


    besotes!

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